En ocasiones nos encontramos con
sistemas de extracción que, incluso
contando con los elementos
adecuados, no ofrecen el rendimiento
debido, a menudo por no tener en
cuenta ciertas normas elementales a
la hora de replantear la
instalación.
Visitamos este edificio
de Fuengirola (Málaga)
para ofertar un sistema
de extracción de humos
con garantía de
eficacia. No obstante,
nos advierten que la
comunidad de
propietarios no quiere
oír hablar de más
conductos verticales, a
pesar de ser la opción
más adecuada y eficaz.
A la vista del conducto
que se encuentra
instalado en el patio
interior del mismo
edificio, prestando
servicio a otro local,
entendemos la postura de
los vecinos. Observen
los chorros de grasa que
discurren por el
conducto junto a la ropa
tendida, y las tiras de
cinta de aluminio con
las que han ido
parcheando sobre las
fugas de grasa que,
obviamente, no han
solucionado el problema,
¿usted lo permitiría en
su patio interior, cerca
de sus propios
tendederos de ropa?
Por otra parte, la caja
de ventilación se
encontraba instalada sin
amortiguación, ni juntas
flexibles, ni fijaciones
del tramo de descarga
del conducto. Esta
instalación acabará
presentando todo tipo de
problemas, sin entrar en
el riesgo de propagación
de incendios creado por
un conducto
exteriormente impregnado
de grasa.
En el mismo edificio
funcionan 8 locales
condenados a no poder
solucionar sus problemas de
extracción de humos de forma
definitiva, gracias al
precedente sentado por un
trabajo poco profesional.
Recomendamos no contratar
este tipo de trabajos con
aficionados. Tenga en cuenta
que lo barato puede llegar a
costar muy, muy caro.
Por motivos obvios, los
codos a 90º
dificultan la
circulación de aire en
su interior, creando lo
que se conoce
como "pérdidas de
carga", por lo que
no son piezas
aconsejables
en los trazados
de conductos, salvo que
sean inevitables. No hay
motivo aparente
para utilizar piezas de
tan insólitas formas y
tamaños en un espacio
abierto, salvo que
respondan a una cuestión
de reutilización. Sin
duda, los
"profesionales" que
idearon este diseño
quisieron dar salida
a piezas recuperadas de
otras instalaciones
. Además de dificultar
la salida de humos, el
acabado de este tramo de
conducto favorecía la
entrada de agua de
lluvia en el local, al
carecer de caperuza o
sombrerete que cubra la
boca del conducto.
En la imagen se aprecia
cómo el equipamiento de
cocina supera el área de
captación de la
campana, cuando lo
correcto en cualquier
cocina es justo a la
inversa: la campana debe
superar el perímetro de
la zona de cocción,
aproximadamente 15 cm.
por cada lado. Esta
dificultad anula la
eficacia de cualquier
sistema de extracción
calculado para funcionar
en condiciones normales.